iPhone x

Desde hace mucho tiempo se ha estado hablando y rumoreando en torno al iPhone X, seguramente el terminal más esperado en lo que llevamos de año. Por fin, el pasado viernes tres de noviembre salió a la venta, y nosotros contamos con él desde ese mismo día.

Tras prácticamente una semana de uso, vamos a mostrar nuestras primeras impresiones del iPhone X a modo de primer análisis. Dentro de un tiempo publicaremos aquí, en El Camionero Geek, un análisis mucho más detallado de este terminal, cuando ya hayamos probado absolutamente todas las opciones que nos ofrece el dispositivo de Apple en diferentes situaciones. De momento, os dejamos aquí las primeras sensaciones que hemos tenido con este móvil durante sus primeros días de vida.

Cambios importantes en el diseño

Lo primero que nos llama la atención del iPhone X es su diseño innovador. Tras varios años con modelos de iPhone muy similares, a Apple le había llegado la hora de cambiar y sumarse a la moda de aprovechar lo máximo posible la pantalla disminuyendo notalmente los bordes. Según mi opinión, es uno de los móviles más bonitos a día de hoy, con un frontal sorprendente, unos laterales que recuerdan al primer iPhone y una parte de atrás exquisita.

Yo soy de las personas a las que le encanta que la pantalla rodee el espacio de la cámara en la parte delantera, para mí se consigue un efecto muy interesante y dota de originalidad al aspecto del iPhone X. De todas formas, también hay gente a la que no le gusta esta apariencia del dispositivo, por lo que esto también es cuestión de los gustos de cada uno.
Por otra parte, la parte trasera tiene un acabado en cristal muy bonito, aunque eso sí, sucio. En mi caso, llevo el móvil con funda siempre (transparente, claro está), por lo que esto no me supone ningún problema.

iOS 11 y los gestos del iPhone X

Mi móvil anterior era un Samsung Galaxy S7 Edge, por lo que he notado un cambio considerable en el sistema operativo. Como no buscamos un primer análisis  excesivamente extenso, hemos optado por entrar más en detalle en la comparación de estos dos sistemas operativos en el análisis final del iPhone X. También es una buena ocasión para comentar que más adelante haremos una comparativa entre el Note 8 y el iPhone X, por lo que el sistema operativo será un tema tratado de forma detallada en dicho artículo. En resumidas cuentas, me ha encantado iOS 11: su fluidez, su estabilidad, lo pulido que está, el nivel de actualizaciones… E incluso la cantidad de opciones que ofrece, que es algo que me ha sorprendido, ya que esperaba un sistema operativo más cerrado.

La implementación del nuevo procesador de Apple, el A11 Bionic, y el gran nivel de pulido que podemos encontrar en el sistema operativo, son los principales factores que permiten que el rendimiento del Apple X sea excelente. No tiene ninguna queja, el grado de fluidez es asombroso, y en tareas pesadas ni se despeina.

Una novedad muy importante a comentar es que, debido a la desaparición del botón de inicio, ahora todas las acciones las efectuamos a través de toques y gestos en la pantalla. Deslizar para pasar a la pantalla inicial es uno de los muchos gestos que usamos para movernos en el sistema operativo. Son muy intuitivos, y tras un rato con el iPhone nos desplazamos con gestos como si lo hubiésemos estado haciendo durante años.

Un punto negativo de iOS 11 son las notificaciones. No sé si es que todavía no he aprendido a gestionarlas bien pero, de momento, me resultan algo caóticas. Al contrario, un matiz positivo del iPhone X es una muy buena implementación de widgets, así como el 3D Touch. Si presionamos la pantalla, por ejemplo, sobre el icono de una aplicación, podemos usar ciertos accesos directos o funciones de la app sin tener que abrirla y encontrar dicha función dentro de ella.

Pantalla y cámara, dos puntos muy positivos

Dos aspectos sobresalientes del iPhone X. Ya era hora de poner una pantalla OLED en el dispositivo y, como de costumbre, esta tecnología la han adoptado de una manera sublime. Estamos ante una pantalla muy nítida que da gusto ver. El brillo cumple su función, y el terminal controla sus niveles y el tono de la pantalla automáticamente.

A causa de la implementación de una pantalla de estas características muchos teníamos miedo de la duración de la batería. Aunque tampoco ha llegado a sorprendernos, sí que cumple muy bien su función.

Qué decir de la cámara del iPhone X. Sencillamente, es fantástica. Vengo de una muy buena, la del S7 Edge, pero esta la mejora notoriamente. Gracias a la doble cámara, contamos con el zoom óptico y con el modo retrato, que da unos resultados sorprendentes. Eso sí, cuando ponemos las opciones en este último modo de distintas luces (simulando fotografías de estudio) comprobamos el motivo de que esto esté en modo beta todavía. Es fácil que la imagen no salga como debería.

 En cuanto a la fotografía original, vemos la calidad y el detalle de esta, además de un comportamiento excelente en la noche, momento en el que suelen fallar la mayoría de dispositivos.

Siguiendo con la cámara, los videos que podemos hacer con el iPhone X son espectaculares. 4k 60fps, estabilizador óptico de imagen… No hace falta decir más.

Face ID, la gran apuesta de Apple

Seguramente este sea uno de los mayores motivos, por no decir el mayor, para comprar un iPhone X. Debido a que ya no podemos usar el Touch ID, es decir, la huella dactilar, Apple ha buscado otra alternativa para desbloquear el iPhone X de manera rápida y segura. Sinceramente, la compañía de Cupertino lo ha bordado. Con una sola mirada, se desbloquea el candado y, tras un gesto, accedemos al escritorio.

No da fallos, incluso en la obscuridad más absoluta. Incluso si cambiamos nuestro aspecto (afeitándonos, dejándonos flequillo o de muchas otras diversas formas) o complementos de ropa. Incluso cuando estamos dormidos: si no se dirige la mirada hacia la cámara, el terminal no se desbloquea. Todo esto de una manera muy rápida y con total seguridad, hecho que repercute en nuestra confianza para poder usar Apple Pay y mantener todos nuestros datos privados en el iPhone X.

Pequeños detalles del iPhone X

Ahora vamos a hablar de ciertas cosas sueltas que, de no estar recogidas todas juntas en un mismo apartado, serían difíciles de mencionar. La primera son los animojis. Desde el pasado viernes que salió el iPhone, están por todos lados en las redes sociales. Es un invento muy divertido y que funciona sorprendentemente bien. Aun así, tampoco es algo excesivamente remarcable.

Por otro lado, me encanta el botón de silenciar que hay en el lateral izquierdo del iPhone X. No hace falta tener que desplegar la opción de ajustes y ahí silenciar el móvil como en cualquier Android. Eso sí, echo mucho de menos el LED de notificaciones de mi S7 Edge. Ahora tengo que encender la pantalla para saber si me ha llegado algo o no, hecho que se agrava con el cierto desorden que hay en las notificaciones, como ya decía anteriormente. Por otra parte, algo muy bueno de estas es que no se muestra su contenido hasta que no haya hecho uso del Face ID. Por lo tanto, si alguien quiere cotillear mis mensajes desde la pantalla de bloqueo, no puede, y si yo solo quiero ver su contenido sin tener que desbloquear el iPhone X, solo tengo que echar un vistazo a la cámara para poder mirar estos mensajes.

Algo muy positivo del iPhone X es que ya es compatible con carga rápida y con carga inalámbrica. Esto hace del móvil estrella de Cupertino un dispositivo mucho más completo y redondo. En cambio, me parece fatal que Apple no haya incluido en la caja del terminal un cargador compatible con la carga rápida. Paralelamente, otro aspecto negativo es la falta del jack de audio. De todas formas, es algo que iremos viendo desaparecer más y más en los futuros terminales y que tendremos que solucionar con unos buenos auriculares bluetooth.

Conclusiones y valoración del iPhone X

Terminando ya, me gustaría decir que el iPhone X es un móvil espectacular. Es el iPhone que llevábamos esperando mucho tiempo, el más completo, el más innovador. Y lo mejor de todo es que las novedades que trae funcionan fantásticamente. Sin duda puedo afirmar que el Face ID es una de las mejores cosas que le han sucedido a la industria del móvil últimamente. Dicho esto, también hay que recalcar ciertos aspectos negativos.

El más evidente es el precio, que considero demasiado elevado. Para tener un iPhone X de 256 GB he tenido que pagar más de 1300€, algo desorbitado. Y, por otra parte, he querido dejar para el final el fallo que considero más importante. Este es que todavía muchas aplicaciones de terceros no están adaptadas a las dimensiones de la pantalla del iPhone X.

Así como las bandas negras de Youtube se pueden solucionar con un doble toque, cubriendo el video toda la pantalla, y existiendo una gran adaptación a la relación de aspecto en aplicaciones como Instagram y WhatsApp; hay muchas otras que todavía no están adaptadas. Un ejemplo de ello es Telegram, como podrás ver en la imagen adjunta, o El País, que también está ilustrado a continuación.

Finalmente, he de destacar que el iPhone X, incluso teniendo en cuenta su elevado precio, vale mucho la pena. Considero que es el terminal más estable, innovador, con más opciones y con más futuro a día de hoy. Ya es decisión de cada uno ver si comprarlo le merece la pena en relación a las necesidades que tenga, pero garantizo rotundamente que quien lo haga no se arrepentirá.

En el análisis, que será publicado próximamente, trataremos con mucho más detalle los aspectos del iPhone X que hemos visto a lo largo de este artículo, abordaremos otras cuestiones que aquí no se han mencionado para evitar una longitud excesiva del texto, y podremos ver posibles cambios en algunas opiniones en relación a una mayor experiencia de uso con el iPhone X. Te esperamos en el análisis. Mientras tanto, ¿por qué no dejas tus impresiones del iPhone X en los comentarios?

 

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