Project Loon Google internet mundo

La próxima revolución de Google se llama Project Loon. Un proyecto con el que el que la mega-corporación tecnológica pretende llevar internet a cualquier sitio del planeta. Una forma de incrementar así su facturación y de proporcionar acceso a millones de personas. Pero ¿cómo llevar a cabo esta misión casi de película futurista? ¡Fácil! Lanzando estructuras suspendidas en el aire que proporcionarán cobertura en toda la Tierra.

Así es Project Loon de Google

Google lleva planteando la posibilidad de ofrecer acceso a Internet al mundo entero, especialmente a países pobres y subdesarrollados en los que escasea la inversión en infraestructuras y cableado, desde hace ya más de 7 años. Concretamente, el 17 de junio de 2013 en un programa piloto en Nueva Zelanda se lanzaron a la estratosfera 12 globos de un material duradero permitiendo propagar la señal de Internet. Más tarde, lanzaron otros 30 globos de 15 metros de diámetro para proveer de conexión a Internet al emitir señales Wi-Fi recibidas por una antena del tamaño de una pelota de baloncesto.

Esto es lo que se llama Project Loon o Proyecto Loon. Una solución muy optimista con los que los de Mountain View quieren introducir la digitalización a nivel mundial, incentivar el uso de plataformas digitales y reducir el riesgo de pobreza.

Globos de helio suspendidos en la estratosfera

Project Loon Google globos internet mundo

Las estructuras con forma de globo helio suspendidas en el aire, concretamente en la estratosfera, a unos 20.000 metros de altura y que tienen una duración de 100 días en el cielo, están preparadas para crear una red inalámbrica aérea de velocidad 5G. Con esta permiten comunicar áreas más lejanas, como zonas rurales a las ciudades más pobladas.

Estos globos viajan por la estratosfera donde generalmente los vientos son estables aunque bastante lentos (de 8 a 32 km/h), con capas de viento que varían en dirección y en magnitud. A través de algoritmos de software, se determina hacia dónde deben dirigirse los globos y, luego los trasladan a una capa de viento que sople en la dirección requerida. Como los globos se desplazan con el viento, es posible dirigirlos para formar una gran red de comunicaciones.

Estas centrales flotantes se alimentarán con paneles solares, un sistema muy utilizado en el sector aeroespacial permitiendo a la estación ser autosuficiente.

Las primeras pruebas fueron realizadas en Kenia

De hecho, Google ya ha comenzado a realizar sus primeras pruebas para conocer el potencial de esta tecnología. Ha realizado una prueba piloto en Kenia, uno de los países con más kilómetros cuadrados sin acceso a la red. Las primeras pruebas realizadas de este experimento han arrojado unos resultados espectaculares. En áreas en las que no había acceso a Internet se han registrado velocidades de enlace ascendente de 4,74 Mbps, velocidad de enlace descendente de 18,9 Mbps y una latencia de 19 mili-segundos.

Tal y como puedes ver en el vídeo, esta tecnología basada en inteligencia artificial está diseñada para situarse en una zona concreta para no comprometer la seguridad de la aviación militar o comercial (ni de los pasajeros) ya que vuelan a unos 10.000-12.000 metros de altura.

Google tiene la intención de lanzar al espacio cientos de unidades en los próximos años. Y ahora, seguro que al igual que nosotros, os estáis haciendo la misma pregunta: ¿cuándo podremos ver una apuesta clara por esta tecnología innovadora? Es pronto para saberlo. Pero lo que si tenemos claro es que estamos ante una verdadera revolución que pondrá fin a la desigualdad de oportunidades.

Fuente: Urbantecno

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