En 2019, se cumplirá una década desde la aparición de la familia “Galaxy”. Fue allá por primavera de 2010 cuando aparecería el Samsung Galaxy S en el mercado. Un terminal con pantalla de 4 pulgadas Super Amoled, Procesador de 1 Ghz y 512 MB de RAM. Además de 8/16 GB de capacidad y cámara de 5 Megapíxeles, como características especiales. Todo ello bajo el sistema operativo Android en su versión 2.1. Con estos números que hoy parecen insignificante, sirvió para que Samsung vendiera más de 24 millones de unidades. Además fue elegido como smartphone europeo del año por la Asociación Europea de Imagen y Sonido (EISA).

samsung galaxy s

Justo un año después, en 2011, Samsung presentaría el Galaxy S2, un terminal con el que aumentaría el tamaño de su pantalla hasta las 4,3 pulgadas, doblaría la RAM hasta 1 GB y su cámara trasera de 8 Mpíxeles permitiría grabar videos en 1080p. Estas novedades, propiciaron que las ventas volvieran a sobrepasar los 20 millones de unidades en todo el mundo. Esto se debió, en gran medida, a que muchas web y revistas especializadas lo calificaban como “el mejor smartphone basado en Android hasta la fecha”.

samsung galaxy s2

A pesar de estos buenos números, fue en 2012, con la presentación del Galaxy S3, cuando Samsung pegaría un golpe sobre la mesa. La pantalla crecería hasta las 4,8 pulgadas subiendo la resolución hasta el HD y su procesador Exynos llegaría a los 4 núcleos. Además, por primera vez, incorporaría tecnología LTE para operar con la recién nacida redes 4G. Por supuesto, fue el móvil más vendido del año, sobrepasando los 40 millones de unidades vendidas, cifras de auténtico vértigo, que afianzaba a Samsung como la marca líder a batir en el mundo de la telefonía móvil.

samsung galaxy s3

Ya en la primavera de 2013 vio la luz el Samsung Galaxy S4. Un terminal, que contaría con un alto nivel de exigencia con el que le costó lidiar. Entre sus características, contaba con una pantalla que crecía hasta las 5 pulgadas, con una resolución 1080p. Además, la RAM subió hasta los 2 GB, junto con una capacidad máxima de 64 GB de almacenamiento. El procesador, Qualcoom, llegaba hasta los 8 núcleos y su cámara trasera de 13 Mpíxeles permitía grabar ya videos en FullHD. Por el contrario, su acabado en plástico fue muy criticado junto su capa de personalización Touchwiz. Esta capa con un pronunciado “lag” estropeaba bastante la experiencia de usuario. A pesar de ello, las ventas volvieron a ser espectaculares, sobrepasando la cifra de los 40 millones de terminales vendidos.

samsung galaxy s4

En el año 2014, llegaría, el primer gran fracaso de la compañía coreana, con la salida del Samsung Galaxy S5. Las novedades este año eran bastante efímeras. Sumaba características como la resistencia al agua y un sensor de huellas bajo el botón principal como principales novedades. Por contra, se mantenía el tan criticado diseño realizado en plástico que alejaba al terminal de una línea premium. A pesar de ello la compañía indicaba unas ventas un 10% superior con respecto a su predecesor.

Generación tras generación, el éxito en ventas acompañaba a la saga Galaxy

samsung galaxy s5

Con la llegada del primer trimestre del año 2015, Samsung anunció la salida del Galaxy S6, con cambios muy significativos. Su pantalla sería de 5’1 pulgadas 2K y la RAM aumentaría hasta los 3 GB. Su cámara de 16 Mpíxeles con apertura f/1.9 prometía grandes fotos en situaciones de poca luz. Incorporaba también un sistema de carga rápida que ya continuaría hasta nuestros días. Su construcción, por fin, huyó del plástico para centrarse en el metal. Por el contrario, perdía, inexplicablemente, la resistencia al agua, así como la ranura MicroSD para ampliar la memoria. Incluso, hubo bastante polémica por la pobre duración de su batería. Junto al S6 aparecería también una versión Edge que contenía unas pequeñas curvas laterales en la pantalla, tan características en la actualidad. En cuanto a ventas, sufrió un descenso bastante considerable, algo que una marca como Samsung no se podía permitir.

samsung galaxy s6

Los malos índices de ventas propiciaron una rápida reacción por parte de la marca, ya en 2016, con la salida del Galaxy S7 junto a su versión Edge, con los que Samsung empezó a recuperar el crédito perdido. Su construcción paso a ser completamente premium usando materiales como el cristal o el metal. Se recuperó la resistencia al agua y al polvo, así como la ranura de expansión mediante tarjetas MicroSD hasta 128 GB. A esto habría que añadir, una cámara trasera de 12 Mpíxeles, apertura f/1.7 y estabilizador óptico, que posiblemente se convirtió en la mejor de su generación. Todo esto unido a sus 4 GB de RAM, el nuevo procesador Exynos 8890 de la propia Samsung, pantalla 2K Super Amoled y la posibilidad de carga inalámbrica, llevaron a unas cifras de ventas espectaculares para este terminal, que rondaron los 55 millones en todo el mundo.

samsung galaxy s7 y s7 edge

En 2017, Samsung se sube al carro de los “todo pantallas” que empiezan a entrar en el mercado.

Llega 2017, y Samsung decide dar una vuelta más en la evolución de su gama Galaxy, y aparecen los nuevos S8 y S8+, que ya incorporarían las nuevas tendencias de pantallas “Infinity Display” como gran novedad, que propiciaron que éstas crecieran hasta las 5’8 y 6’2 pulgadas respectivamente. Además, aparece la carga rápida, el asistente de voz Bixby y el modo escritorio Dex. Por el contrario, Samsung no optaría por el sistema de doble cámara trasera, si bien, no fue impedimento para que ese solo sensor, rindiera a gran nivel. Lo más criticado del terminal, fue la posición del lector de huellas en la parte trasera pegado justo al lado al sensor de la cámara. A pesar de ello, las ventas del S8 y S8+ superaron en un 15% a las de su predecesor, siendo unos de los terminales estrellas del año.

samsung galaxy s8 y s8+

Y empieza 2018 y Samsung anuncia nuevamente en el marco del Mobiel World Congress de Barcelona la llegada de un nuevo miembro a la familia Galaxy con el S9 y S9+. Ambos terminales con una apariencia física muy similar a la generación anterior, con la única novedad estética de un lector de huella debajo de la cámara trasera, más accesible, y por primera vez un doble sensor trasero en el S9+. A eso se le unió la aparición de la apertura variable de su cámara principal trasera, de f/1.5 a f/2.4. Se mejoró también el sonido con un doble altavoz con tecnología Dolby Atmos, y se actualizo su procesador Exynos a la última versión. A pesar de ello, las ventas no fueron las esperadas y todas las miradas están puestas en que el S10, sea el terminal con el que la marca coreana muestre nuevas innovaciones dentro de la gama.

samsung galaxy s9 y s9+

Del futuro S10 y S10+, pocas cosas seguras sabemos hasta la fecha, pues ni siquiera sus nombres están confirmados. ¿12 GB de RAM? ¿Lector de huellas en pantalla? ¿Pantalla plegable? ¿triple cámara? ¿Conectividad 5G? Son muchos los rumores que han salido y seguirán apareciendo hasta su presentación oficial. Con él, se cumplirán diez años, una cifra redonda que merece llevar consigo un móvil redondo. Las expectativas están por todo lo alto. De Samsung depende, que un terminal que hace diez años pudiera parecer de ciencia ficción, hoy se convierta en realidad.

Sí tienes Telegram y no te quieres perder ninguna de nuestras noticias, únete a nuestro canal: Telegram Club Tech

avatar
  Suscribete a las respuestas  
Notificar...