El sistema operativo de Microsoft (Windows 10) ya lleva 3 años entre nosotros y realmente se va actualizando muy lentamente, la convergencia no es tal y te comentamos por qué Microsoft debe pisar el acelerador si no quiere perder usuarios.

Windows 10, la última versión de Windows debido al modelo rolling release

Windows 10 fondo de pantalla "Hero"

Cuando Microsoft presentó este sistema operativo el 29 de julio de 2015 enfatizó en dos cosas, que este sistema operativo traería de vuelta el menú inicio y que ya no habrá más versiones de Windows, siendo este, Windows 10, el último debido a la adopción del modelo rolling release (similar a ciertas distribuciones GNU/Linux) o, mejor dicho, el modelo de actualizaciones constantes gratuitas.

Lo cierto es que Microsoft puso tanto el foco en esto que, ya con unas cuantas actualizaciones semestrales, Windows 10 aún no ha logrado demostrar la convergencia prometida, por ejemplo, tenemos elementos arcaicos de Windows en varias partes del sistema, otro claro ejemplo es el Panel de Control, el cual vienen prometiendo integrarlo a ‘Configuración’ pero aún queda mucho camino por andar en ese aspecto.

En su presentación el foco estaba puesto en el retorno del menú inicio y Cortana, pero la gente no usa Cortana

En la presentación de Windows 10, Joe Belfiore mencionó que Cortana era capaz de hacer todo en Windows 10, desde mostrarnos como estará el tiempo hasta llamar a un contacto. En los meses sucesivos Microsoft enfocó Windows 10 entorno a Cortana, pero realmente muchas personas no la utilizan y ahora ya parece que Cortana está quedando relegada a un segundo plano.

Muestra de ello es que fabricantes como Lenovo han integrado Alexa (de Amazon) en sus equipos, además de Cortana claro está.

Las estadísticas de uso de Cortana filtradas hace un tiempo nos muestran que esta no es utilizada la mayoría de las veces por los usuarios de Windows 10, aunque Microsoft aseguraba que sí.

En tres años tuvimos actualizaciones importantes, pero hay cosas que siguen siendo de Windows 7

Un claro ejemplo de ello es la mezcla de interfaces que tenemos en Windows 10, por un lado, el estilo Fluent, por otro los colores planos (Windows 8) y por otro la apariencia ‘legacy’ (Windows 7/XP), es decir, podemos ver que el Administrador de dispositivos, Bloc de notas, Mapa de caracteres o el Explorador de archivos siguen el estilo presente en versiones antiguas de Windows, aunque no descartamos una renovación a futuro.

No es un mal sistema operativo, pero está lejos de lograr una convergencia interna

Lo dicho, Windows 10 no es un mal sistema operativo y ha recibido actualizaciones con novedades y mejoras importantes, pero la prometida convergencia de interfaces está lejos de lograrse, al menos hasta el momento.

Por cierto, estamos acercándonos al lanzamiento de Spring Creators Update y Microsoft quizá pueda darnos una sorpresa, quien sabe.

Quizá te pueda interesar >> Fluent Design llegará a la configuración de Windows 10

¿Piensas que Windows 10 está lejos de lograr unir sus interfaces de diseño? ¿Es buena idea eliminar los elementos de versiones anteriores de Windows? ¡Déjanos tu comentario!

Si tienes Telegram y no te quieres perder ninguna de nuestras noticias, únete a nuestro canal: Telegram ElCamioneroGeek.es

avatar
  Suscribete a las respuestas  
Notificar...